Como ciudadano de esta maravillosa ciudad de Cádiz, quiero mostrar mi total desacuerdo con aquellos señores que haciendo uso y abuso del derecho que en su momento se les otorgo a través de las urnas, hayan decidido contra vientos y mareas, volver a utilizar el seudónimo de “La Pepa”, para recordarnos la celebración de un acontecimiento, que si bien en su momento, allá por el año 1812, y dado que dicha constitución fue promulgada el 19 de marzo de dicho año, nuestros antepasados decidieran rebautizarla con dicho seudónimo; apodo que a mí me resulta irónico y totalmente falto de seriedad, dada la importancia de tan grande e histórico acontecimiento.
Ni que decir tiene, la falta de seriedad y delicadeza, tanto personal, como políticamente oficial de sus señorías, ante el hecho de que quieran ustedes volver a tropezar con una piedra tan ordinaria, dejando de lado, la opinión de aquellos que defendían y continúan defendiendo su verdadero nombre de “Constitución española de 1812”. Claro que lo que más me duele, no solo es que señores políticos y para más inri ministros, acuerden sustituir el nombre oficial de tan importante acontecimiento en nuestra historia, sino que además, disfruten, habiendo decidido olvidarse del nombre de nuestra ciudad de Cádiz. Algo que me da que pensar sobre la entrega de los mismos, a la hora de apostar por el futuro de esta ciudad.
No podemos pasar por alto ni olvidarnos, de que la gran obra que ya comienza a vislumbrarse sobre nuestra majestuosa bahía, haya sido bautizada con el mismo sobrenombre; un "seudónimo” que al igual que muchos gaditanos, considero, no es lo más apropiado, al menos para referirnos a una de las obras de más relevancia de nuestra Ciudad. Sinceramente creo que el nombre de “Constitución” deja muy claramente plasmado, tanto a nativos como vecinos, o extranjeros; los principios y la razón del mismo, por coincidir su inauguración, con tan célebre y esperado momento.
Yo queridos lectores, os animaría a que os pronunciaseis sobre dicha polémica, e hicieseis valer vuestros derechos de ciudadanos, al menos para recordar a la señora ex ministra de fomento y al actual, que el coste de la obra del puente, sale del sudor y trabajo de todos los españoles; y es razón más que suficiente, por lo que tiene mucho que decir el pueblo español y sobre todo los gaditanos.
De igual forma, al señor que creó el eslogan para bautizar la celebración de nuestro bicentenario, decirle que un acontecimiento conmemorativo, en el que creo que tuvo algo que ver nuestra ciudad de Cádiz, conjuntamente con la ciudad de San Fernando; que Cádiz no es nombre del que tenga que avergonzarse nadie y menos un gaditano; como para no querer entender lo que toda ciudad implicada en acontecimientos de gran magnitud, hayan querido tener en cuenta, acompañarlo con el nombre de la ciudad que los alberga. Para muestra unos botones: Expo Zaragoza 2008, sin olvidar: Expo 92 Sevilla y Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Lamento que ese hijo que ha parido dicho señor, con todos mis respetos hacia dicho alumbramiento, no sea del agrado de muchos gaditanos entre los cuales me hallo.
Aprovechemos el bicentenario y la magistral obra, para bautizar a cada cual como se merecen y que el nombre de Cádiz, luzca resplandeciente y brillante como la plata, permaneciendo en la historia por tres mil años más.
Andrés Rubido García

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