Me gustaría despertarme con
ilusiones compartidas, con deseos de salir a la calle y repartir los consabidos
¡Buenos días!, ¡Buenas tardes! O ¡Buenas noches! Con abrazos, sin reparar a quien
o con quien. No me resulta lógico y mucho menos simple, aceptar la cantidad de
herramientas antisociales que se manejan en este siglo, del que recuerdo cuando
era niño, como algo muy lejano y en el que creía que se acabarían las guerras,
los odios y rencores, para dar paso al entendimiento por medio del dialogo. Una
de las herramientas más antiguas sofisticadas y perfectas, al alcance de la
humanidad y tan poco utilizada. Pues de eso se trata, de buscar la paz entre la
humanidad. De tender puentes y vías de
comunicación, en vez de barreras.
Resulta odioso, ver que incluso
rodeados de una pandemia de tal magnitud, los políticos aprovechen para insultarse,
incluso para hacer lo que bien podría darse en llamar, mítines de propaganda política,
sazonados de abundante demagogia; buscando la forma y manera de aniquilar al
gobierno u otro cualquier partido; en vez de aunar ideas y fuerza, para poder llegar a vencer a
esta pandemia por el bien de la humanidad, de este planeta, que como si de
arena se tratase, se nos escurre de entre las manos.
En esta época, supuestamente tan
avanzada en cuanto a productos de última generación, nos rasgamos las
vestiduras por los colores de una bandera, como si en ello nos fuera la vida…
esa vida que se nos apaga con esta pandemia que no sabemos bloquear, por culpa
de la ceguera de nuestras ideas personales, que al parecer, después de no
servir para nada, perdemos tiempo y vida en este bello planeta, plagado de
envidias, de odios, de intereses creados, de políticas demagógicas, que tan
solo nos conducen a encrucijadas oscuras y sin salida.
Es verdad que el hombre, es el
único animal, que es capaz de tropezar,
no una ni dos ni tres, con la misma piedra; sino infinidad de veces, por
su terquedad, por ese ego autoimpuesto, flagelándose y sufriendo las consecuencias
de su incapacidad de dialogo, único puente
de unión, que nos puede llevar a una solución, que se me antoja, podría tener
algo que ver, con ese día en el que pudiésemos vivir en paz, en medio de este
planeta azul.
Andrés Rubido García

Bonito... Muy bonito
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