viernes, 16 de diciembre de 2011

Feliz Navidad


Desde la más honesta y sincera de mis intenciones, deseo felicitar la Navidad a todas aquellas personas que por creencias o motivos religiosos, gusten de hacer de estas fechas, un especial paréntesis, de recogimiento y unidad familiar. Un paréntesis, en el que nos solemos volver más humanos, más comprensibles, más cariñosos; y como no, más derrochadores.


La perseverancia es el camino que nos lleva a la consolidación de todo aquello que nos propongamos; es por ello, que si lo utilizásemos como pilar de las buenas y sanas costumbres, conseguiríamos un mundo más humano, comprensible y por supuesto, más educado.

No pretendo convencer a nadie con esta reflexión; pero no estaría nada mal, que nos parasemos a pensar en lo positivo que resultaría, tratar de conseguir entre todos la elaboración de un buen caldo de cultivo, con el que poder consolidarnos como una sociedad, en la que todos y cada uno de nosotros, seamos humanamente respetados y aceptados como personas, sin diferencias ni distinción de clases, creencias políticas ni religiosas, ni estatus sociales. Entre otras cosas, porque nuestras obligaciones y derechos como personas, no comienzan con los preludios de la Navidad; ni tampoco terminan con la llegada de las rebajas, o cuesta de Enero, que para aquellos que se olvidan de echar el freno, les resulta más trabajoso poder subirla. La educación y el saber ser y estar, es una asignatura que una vez aprendida, debe ejercitarse y utilizarse toda una vida, y no solo por la Navidad.

Andrés Rubido García

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