viernes, 30 de septiembre de 2011

A/A del “Señor” Artur Mas


Ante la suscitada: “Polémica lingüística”, noticia recogida en el ejemplar de hoy en La Voz de Galicia, y de la que me siento en la obligación de hacerme eco, para dejar clara la incomprensible, la abusiva utilización de la ligereza y frescura desvergonzada, así como de ciertas frases, con la que algunos politiquillos tienen a bien acompañar sus respuestas, sin importarles el origen, seriedad e importancia de la pregunta para la que ha sido interpelado. Respuestas, a las que dada la situación, lugar y razón de las mismas; deberían de considerar y acompañar, de la máxima educación y el respeto propio, que su condición y cargo como ciudadano y “responsable político” le demandan. Me refiero y como no podía ser de otra manera, a los derechos constitucionales y cómo no, la sociedad a la que de pleno derecho pertenece y a la que ha jurado entre otras cosas, respeto y cumplimiento.

Me resulta grotesco, que personajes que gustan de presumir su percha, enfundados en disfraces que les ayuden a esconder su verdadera personalidad, se pierdan por la boca, como los peces, dejando al descubierto su falsa condición de persona respetable.

Debo decirle “Señor” Artur Mas, que el hecho de hacerme eco, de sus desacertadas, disparatadas y grotescas declaraciones; son consecuencia, de que ha tocado mis más sensibles fibras sentimentales; entre otras cosas, porque además de ser gallego y coruñés, he nacido en un pueblecito que solo nombrarlo demanda lo que su nombre "Cariño"; condiciones que me llenan de orgullo. Pero por si cree que no son razones suficientes, le diré, que soy ciudadano andaluz por adopción, empadronado en la hermosa ciudad de Cádiz, porque así lo quiso Dios y como tal, hijo de gallegos, casado con una gallega y padre y abuelo de andaluces. Todo ello, sin olvidar mi nacionalidad Española, porque dicho sea de paso, ninguna de las anteriores circunstancias, me han impedido ni me impiden continuar siendo español hasta la medula.

Por último, decirle que como ciudadano español, y habiendo sido marino mercante, condición que me ha permitido conocer y relacionarme con muchos de sus paisanos, con algunos de los cuales he navegado y tenido como compañeros, así como los conocidos a través de los puertos de Barcelona y Tarragona. Amistades que guardo y conservo con mucho cariño, y que conociéndoles, seguro que discreparán de sus declaraciones. Unas declaraciones propias y nacidas desde el más puro, firme e incondicional sentimiento de un segregacionista, que solo vive por y para sus intereses.

Andrés Rubido García

martes, 27 de septiembre de 2011

Un romántico apasionado


Son muchas las veces en las que pienso y me pregunto si estaré pecando de nostálgico, de romántico…al final, termino desechando todas esas tribulaciones, entre otras cosas, porque mi sentido me invita a dedicar mi tiempo de ocio a aquellos menesteres con los que poder saborear los placeres propios de la vida, de la madre naturaleza; pues son los únicos que verdaderamente llegan a deleitarme, o simplemente a confortarme; sin necesidad de tener que recurrir a los caprichos materiales.

Algo tan sencillo y simple, como esperar la llegada de las primeras luces del alba, con las que poder sentir el despertar de la naturaleza a mí alrededor, fruto de ese edén al que pertenezco y en el que poder recrearme contemplando la inmensa belleza que me rodea. Es así, como sin proponérmelo, me nacen los recuerdos que forman parte de mi más preciado tesoro, que como si de una droga se tratase, me incita a jugar con ellos. 

¿Cuál es el pecado de imaginar? Acaso hemos olvidado algo tan reciente y recurrente, como el hecho de esforzamos en inmortalizar las imágenes de cada uno de los rincones en los que hemos vivido o simplemente visitado, para conservarlas en un álbum, o bien, aprovechando los avances de la tecnología, crear un video. Sin embargo, debo decir, que sin necesidad de menospreciar los dichosos avances tecnológicos; la libertad que me permite mi imaginación, rompe con todos los esquemas habidos y por haber.

Quién no se ha recreado en la imagen de la esposa mientras duerme plácidamente, o en la del hijo. Quién, encontrándose lejos de los suyos, no ha fantaseado, imaginado o vivido de recuerdos que le acercasen al hogar, en un intento por huir de las largas ausencias a las que el trabajo le sometía. Quién, encontrándose sumido en el recuerdo, jugando con la imaginación, no ha sido capaz de caminar por aquel rincón más añorado, e incluso abrazar al ser querido más alejado, para terminar susurrando de viva voz y aunque solo sea en sentido imaginativo ¡Te quiero!, Quién, Quién no ha buscado en su imaginación algún momento de placer, o del cariño de aquel ser, que aunque aletargado, continua vivo en nuestro corazón.

Andrés Rubido García

sábado, 24 de septiembre de 2011

Un puente de mentirijillas

El Director General de Carreteras del Ministerio de Fomento, Francisco Javier Criado, superviso ayer el inicio de las obras para la construcción del segundo puente sobre la bahía de Cádiz. Así comenzaba la noticia en aquel ejemplar de El País, que bajo el titular "Comienzan las obras del segundo puente de la bahía de Cádiz", se hacía pública con fecha de 21 de abril de 2007. Por aquel entonces, se preveía que dichas obras tuviesen una duración de 41 meses, por lo que su finalización se estimaba a finales de 2010.

Lejos, muy lejos de todas aquellas perspectivas y tras la infinidad de contratiempos fomentados... ¿Por Fomento? Hoy, cuando estamos finalizando el mes de septiembre de 2011, nos ronda la gran duda de si será posible, ya no la inauguración del 2012, como segundo pronóstico posible y tal como se promete; sino la posibilidad de que dicha inauguración pueda llevarse a cabo en el 2014.

A decir verdad, la confianza que en un principio dichas instituciones podían inspirar al Consistorio Gaditano y sus ciudadanos, después de los engaños e incumplimientos por parte del Ministerio de Fomento, que junto con algún que otro responsable de la Junta de Andalucía, se esforzaron codo con codo en hacernos creer, en la seguridad de que dicha obra se vería culminada dentro de los plazos previstos; es nula.

Con la ralentización sufrida y continuada que padece dicha obra, tras la visita a nuestra Ciudad por parte del Vicepresidente del Gobierno de Política Territorial, Manuel Chaves, con motivo del inicio de las labores de empuje del tablero, de la que promete ser, "La faraónica obra del siglo XXI". Nos resulta un tanto gracioso y fuera de lugar dicho compromiso. Sobre todo, si tenemos en cuente, después de haber anunciado a bombo y platillo, todo un empujón del tablero, que se ha quedado y nunca mejor dicho, en un simple y grotesco empujoncito.

Desde estos renglones, deseo manifestar mi indignación hacia los señores responsables de dicha política, que lejos de cumplir con sus responsabilidades y compromisos, así como de hacer uso de la transparencia; han tenido a bien, continuar abusando de su acentuado estilo demagógico y viciada costumbre de falsear sus promesas o compromisos, sin importarles el inconmensurable daño vertido sobre esta ciudad de Cádiz y sus ciudadanos. Gracias a tanto incompetente, tendremos que continuar sufriendo las consecuencias de la maldición que desde hace años se ceba sobre nuestra ciudad, condenada al cierre y perdida de empresas, y cuyo único y constante aumento significativo, es por desgracia, el de gaditanos sin trabajo, y cuya lista alcanza ya a los cerca de 15000 desempleados en la Capital.

Andrés Rubido García

viernes, 16 de septiembre de 2011

Jugando a imaginar


Huyendo del estío, y aprovechando la quietud que me brinda el hogar, doy rienda suelta a mi deseo de cumplir con aquellos que gustan de leer con cierta asiduidad, y porqué no conmigo mismo, mis más aflorados sentimientos, impresiones, pasiones, o simplemente pataletas; algo con que poder calmar mi sed de comunicación a través de la escritura. Un ejercicio que por así decirlo, es a mi modo de ver, el más completo y veraz, en cuanto a expresión sin vuelta de hoja. Aquí no vale aquello de “donde dije digo, digo diego”; entre otras cosas, porque nada ni nadie me apremian y por consiguiente, tengo todo el tiempo del mundo para corregirme y poder expresar a través de la escritura, única y exclusivamente lo que en ese mismo momento pienso y deseo.

Hoy, a pesar de encontrarme a muchos kilómetros de distancia, mi imaginación volaba a una velocidad fuera de lo comúnmente razonable, permitiéndome caminar sobre las piedras del Peiral y mojar mis manos en alguno de los innumerables charcos que deja la marea entre las rocas salpicadas de algas. A decir verdad, no sabía donde detenerme, pues si el encanto del Peiral me embargaba; perderme por las calles del pueblo, pisar la arena de la Basteira, imaginarme remando en una gamela por las aguas de la concha, o simplemente caminar descalzo por aquella verde hierba que cubre el alto del castro, o la que cubría aquel campo en el que se tendían las redes, cerca del cascadero y del que muy cerca viví durante varios años… Algo tan simple y maravillosamente gratificante, como es el hecho de dejarme llevar por esta picarona imaginación, hasta el punto de creerme conversando con muchos de vosotros, a los que añoro y con los que conservo la esperanza de poder reunirme, para poder continuar jugando con la imaginación, evocando juegos y anécdotas de aquella época de pistolas y espadas de madera, de canicas de barro y de muchos otros juegos, en los que la electrónica del momento, tan solo era parte de la ficción.

Andrés Rubido García

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Cariño, toda una historia de recuerdos


Incapaz de poner en orden muchos de mis vagos recuerdos, y no precisamente porque me resulten indiferentes, sino más bien, por falta de nitidez por el transcurrir de los años; me siento invadido por la desazón y me enojo conmigo mismo.

Desde mi primer contacto con vosotros, muchos han sido los momentos y las alegrías que me han permitido retornar al pasado, a tratar de recordar aquellos años de colegio, de juegos. Tantos y tantos recuerdos, que me pierdo entre caras sin nombres, mientras intento por todos los medios, salir de este presente en el que me encuentro anclado; por tal de volver a revivir aquellos añorados años. ¡No!, no estoy loco, quizá un poco enfermo de morriña y de recuerdos, con los que comparto siempre que puedo, algún que otro momento de esta vida que me queda por vivir.

Si supierais…las veces que dedico parte de mi tiempo a esos maravillosos recuerdos, dejándome llevar entre las imágenes de videos de “José Manuel Docal” “Mis sueños”, “Cocina con Cariño” y de muchas otras que tenéis a bien compartir y por lo que infinitamente os estoy agradecido. Es como si mi mente me permitiese ante dichas imágenes, sentirme más cerca de aquellos años dorados y cómo no, del terruño.

Puedo aseguraros, que de todos y cada uno de los momentos que recuerdo, no desecho ninguno; todo lo contrario, me faltan momentos que a pesar de no recordarlos nítidamente, se que están ahí, al igual que todos vosotros, testigos valiosísimos de aquellos tiempos de niñez y adolescencia, en los que inconscientemente compartíamos además de juegos y travesuras, la lista de protagonistas de toda una historia, en un marco incomparable, y que hoy y siempre merece ser recordada.

Andrés Rubido García

sábado, 3 de septiembre de 2011

Arriba el amor


A veces, cuando la apatía comienza a invadir mis razones de ser, adentrándose y afectando a mi mente, rincón de mis sentimientos; me esfuerzo y rebelo haciéndole frente, tratando de pensar en algo que me ayude a no caer en esa especie de letargo en el que dicho fenómeno me sumiría, de no haberme esforzado por evitarlo. Es entonces cuando el deseo por escribir se hace manifiesto y necesito de ordenar mis ideas, a la búsqueda de algo que me motive lo suficiente, como para poder poner en práctica, uno de los ejercicios que más me ayudan a relajarme.

Como siempre, busco alguna palabra con sentido propio, que en definitiva sea por así decirlo, el eje sobre el que girará el texto, y que entre otras cosas y a ser posible, esté relacionado con algo de actualidad.
 
Amor, palabra nacida para felicidad y desgracia de muchos mortales, cuyo solo hecho de pronunciarla, me invita al recuerdo y como no, a escribir sobre uno de los conceptos más maravillosos. Un concepto que en este mes que comienza, es capaz de hacer frente a la más acusada melancolía, o porque no decirlo, convertirla en uno de los males más difíciles de superar. Todo depende del color del cristal con que se mire, y como no, de las circunstancias del momento.
 
Sea como fuere, el amor es fuente de pasiones y no entiende de clases sociales, razas ni edad; simplemente es lo que su nombre define, y lo que a todo lo largo y ancho del universo, se entiende como la única bandera capaz de permitírsele ondear allá donde fuere.
 
Amor, un concepto cuyo incalculable valor no tiene precio. Quizá sea esta una de las razones que más enfrentamientos ha creado entre muchos de los mortales, sembrando odio y discordia, a cambio de un amor imposible.
 
Yo, desde estos renglones, y a pesar de los males que sobre dicho concepto se puedan enumerar, les invito a cruzar las puertas de este melancólico septiembre, pensando en los momentos felizmente vividos y compartidos con esos seres queridos y amados, y porque no, de los que nos quedan por vivir en el día a día; alimentando nuestros deseos de amor para impedir con ello que estos tiempos de crisis puedan llegar a secar nuestra fuente más preciada.

Andrés Rubido García