Desde
aquel día en el que nos prometíamos ante el altar, "Aquel
consentimiento recíproco que marido y mujer se dan en Cristo, y que nos
constituyó en comunidad de vida y amor; tiene también una dimensión eucarística,
así también como en el tiempo” Son 46 años de entendimiento, de procurar
evitar, no tener que decir nunca “Lo siento” Desde aquel 2 de enero de 1973,
nos hemos demostrado mutuamente, la capacidad de que aún no existiendo el
entendimiento perfecto entre la pareja; nosotros creo que hemos llegado a una
altitud, donde se nos brinda la confianza suficiente, de vislumbrar con más
claridad, la capacidad de continuar navegando por ese mar de amor, en busca de
ese horizonte de los 50. Te quiero mi vida. Nunca mejor dicho, “hoy te quiero más
que ayer y menos que mañana”; aunque el crecimiento de ese cariño, no se pueda
medir ni pesar, me queda demostrado, que al igual que en otras ocasiones te he
dicho, “Despertar en cada amanecer, con un nuevo beso, con un nuevo ¡Te quiero!
Es para mí, la plenitud de un amor que expresamos en cada caricia, en cada
mirada, en cada sonrisa, en cada instante que pasa, sumando con el tiempo, esos
días, que uno a uno, completan nuestra viva historia de cariño y amor, plagada
de “Tic Tac” de reloj, que marca los instantes de nuestro amor. ¡Te quiero mi
vida!
Andrés Rubido García

Ben feito. A seguir amando.
ResponderEliminar