A pesar del tiempo transcurrido, desde que la Señora Lumbrera llamara (según su pobre e insostenible aclaración) tontitos a los discapacitados; no puedo por más que lo intento, olvidar semejante ofensa, en boca de una conservadora de mala educación y muy ligera de cascos a la hora de etiquetar a diestros y siniestros, aún a pesar según ella, de haberlo hecho desde la más coloquial de las intenciones.
No estaría de más que la incorregible Señora, se preocupase de descubrir mediante alguna que otra consulta a su psiquiatra o psicólogo particular, las razones que le impulsan a creerse superior al resto de sus "semejantes". Lo de "semejantes", escrito entrecomillas; es porque que la sabia Sociedad que le rodea, (a excepción del Señor Soler, persona refinada en su acento y hoy detestada por una gran infinidad de Andaluces) discrepará con seguridad de tan tosco y desacertado vocabulario.
Sería bueno, que personas de tan "alta" e inconmensurable inteligencia, dedicasen un tiempo al sano hábito de la reflexión, para al menos preguntarse: Si no estarán haciendo uso de una mala costumbre, vulgarmente utilizada por personas de baja ralea y que a menudo suelen etiquetar a sus rivales, por temor a que estos últimos se les adelanten, y les etiqueten a ellos.
Para terminar, lamento que personas como ustedes, pretendan desde sus pedestales, darnos clase de urbanidad, educación y lo que es más importante y tan necesario en estos tiempos que corren, de unidad y tolerancia.
Andrés Rubido García
No estaría de más que la incorregible Señora, se preocupase de descubrir mediante alguna que otra consulta a su psiquiatra o psicólogo particular, las razones que le impulsan a creerse superior al resto de sus "semejantes". Lo de "semejantes", escrito entrecomillas; es porque que la sabia Sociedad que le rodea, (a excepción del Señor Soler, persona refinada en su acento y hoy detestada por una gran infinidad de Andaluces) discrepará con seguridad de tan tosco y desacertado vocabulario.
Sería bueno, que personas de tan "alta" e inconmensurable inteligencia, dedicasen un tiempo al sano hábito de la reflexión, para al menos preguntarse: Si no estarán haciendo uso de una mala costumbre, vulgarmente utilizada por personas de baja ralea y que a menudo suelen etiquetar a sus rivales, por temor a que estos últimos se les adelanten, y les etiqueten a ellos.
Para terminar, lamento que personas como ustedes, pretendan desde sus pedestales, darnos clase de urbanidad, educación y lo que es más importante y tan necesario en estos tiempos que corren, de unidad y tolerancia.
Andrés Rubido García

No hay comentarios:
Publicar un comentario